El talentoso «Chito» Vera tendrá un duro cruce contra una leyenda de las MMA.
Marlon «Chito» Vera (13) quiere derrotar a Frankie Edgar (8) este sábado para poder ingresar entre los mejores diez. Ambos dieron el peso pactado por las 135 libras este viernes 5 de noviembre, por lo que está todo listo para dar arranque a las estelares el sábado en el UFC 268. En el Madison Square Garden de New York, el ecuatoriano chocará contra el estadounidense para quedarse con todos los aplausos.
Cabe recordar que Vera llega con un triunfo ante el inglés Davey Grant en su última batalla, mientras que Edgar cayó contra Cory Sandhagen en febrero del presente año. Si bien «Chito» acumula un récord de 17 victorias y 7 derrotas, Edgar suma 23 triunfos y 9 caídas, demostrando que tiene un tanto más de experiencia dentro de la jaula de Artes Marciales Mixtas. Además, se cataloga como una leyenda del octágono más famoso del mundo.
Sin embargo, el momento es diferente para ellos, entendiendo el presente que viven ambos peleadores. Marlon pasó de ser el «joven» con el sueño de llegó a UFC en el año 2015, a convertirse en una estrella en ascenso y uno de los luchadores latinos más populares dentro de la empresa que comanda Dana White. Con un récord profesional de 17 victorias 7 derrotas y 1 empate, el ecuatoriano está en el puesto 13 del ranking de los Bantamweight.
Vera quiere seguir en ascenso
Por su parte, Frankie Edgar, considerado una leyenda de las MMA, actualmente aparece octavo en el ranking de dicha categoría. No obstante, esta será su primera batalla con esas libras. Lueog del rodillazo letal que le propinó Cory Sandhagen a la cabeza, siendo el segundo más rápido en la historia de UFC, «The Answer» busca redimirse ante un Marlon Vera que llega encendido anímicamente.
La batalla no será nada fácil para ninguno de los dos. Uno viene de ganar, el otro de ser derrotado drásticamente. El primero tiene mucho por delante, mientras que el segundo podría atravesar sus últimos momentos dentro de una jaula. Sin dudas, dos presentes distintos, dos historias en fases opuestas. Una novela que podría estar recién comenzando, pero la otra está a nada de entristecer a los fanáticos. En fin, una guerra repleta de sabores.









