El “T-Wrecks” recibió el llamado y aceptó pelear solo con 8 días de preparación. Este sábado lo espera en el octágono el experimentado Drew Dober, que cuenta con 17 peleas en la UFC y más de 30 peleas como profesional.
Las alarmas se encendieron en la central de Las Vegas cuando Ricky Glenn anunció que no podría competir en su pelea pactada para UFC Vegas 50. Rápidamente los esfuerzos de los directivos se volcaron en buscar un reemplazo idóneo, algo complejo considerando que Drew Dober es un peleador que merodea el top 15 de la división, por lo que encontrar alguien de su nivel con tan poca antelación era tarea difícil. Afortunadamente, Terrance McKinney aceptó el desafío y buscará añadir el primer gran nombre a su currículum.
Oriundo de Chicago, el peso ligero cuenta con 2 victorias en la UFC en la misma cantidad de peleas. Primero noqueó a Matt Frevola en 7 segundos en su debut, para después vencer por sumisión al francés Fares Ziam en tan solo 2 minutos. Ha dicho que su deseo es ser campeón y prevé que alcanzará esa meta a fines del 2023.
Por su lado, Drew Dober ya es un veterano del juego. A pesar de tener solo 33 años, el también estadounidense compite en UFC desde el 2013, amasando 9 victorias durante su estancia. Además, ha compartido el octágono con peleadores de talla mundial en las 155 libras, entre los que se cuentan Islam Makhachev, Beneil Dariush o Alexander Hernandez. Ha tenido suerte dispar en los últimos años, ya que logró una racha de 3 victorias consecutivas que inició el 2019, para después perder en sus últimas dos presentaciones. Sin embargo, su pelea contra Brad Ridell se cuenta como una de las más intensas peleas del año 2021.
McKinney y una vuelta rápida
Aun así, estamos frente a un peleador probado dentro del octágono y será, por lejos, la prueba más difícil en la carrera de McKinney. No solo por la poca preparación que tuvo para la pelea, sino que además porque peleó frente a Ziam hace tan solo 2 semanas. A pesar de no sufrir daño alguno, el corte de peso y el estrés de competir siempre pasa factura en mayor o menor medida para los peleadores.
Pero McKinney tiene hambre de gloria, por lo que aceptó la pelea sin rechistar y buscará demostrar de lo que es capaz. Terrance McKinney es tenaz dentro de la jaula, con un estilo bastante agresivo, busca dañar con todo lo que tira y finalizar a como dé lugar. Aún tiene una carrera muy joven en la UFC, por lo que quedan muchas dudas sobre si realmente estará al nivel de su rival del sábado.
Esas dudas están justificadas, ya que Dober ha estado rankeado un par de ocasiones y tiene mucha más experiencia que McKinney. Además, ha probado que no rehusa una guerra de pie, lugar donde se siente cómodo. El 2021 incluso noqueó a Alexander Hernandez utilizando solamente su striking, por lo que es capaz de finalizar a peleadores de alto nivel con sus puños.
Una victoria para Terrance McKinney significaría un salto gigante en su carrera. Sería de lejos la victoria más importante de su carrera y podría propulsarlo a ser candidato para entrar al top 15 de los pesos livianos. De llevarse el triunfo Drew Dober, éste podría dejar de lado las dudas que hay respecto a su kilometraje y probaría que sigue vigente. Lo sabremos éste sábado en UFC Vegas 50.









