“The Happy Warrior” anunció hace un tiempo que la última pelea de su connotada carrera sería este sábado en UFC 271 frente a la escocesa «King» Casey O’Neill
Quizás muchos de los actuales fans de las MMA no conocen a Roxanne Modafferi más allá de sus actuaciones en UFC, pero los fans más antiguos y sobre todo las mujeres fanáticas la conocemos desde sus inicios. Antes de Ronda y Miesha, mucho antes de que Amanda surgiera y se tomara la cima de la montaña femenina, era Roxanne una de las que peleó para ir abriendo el camino.
Una carrera con tintes internacionales, estadías en Japón, ganando peleas, cinturones y cultivando rivalidades potentes como la que tuvo con Tara LaRosa, a quien enfrentó 3 veces en su carrera, perdiendo la primera y ganando las otras dos.
Es una de las históricas de las MMA. Una pionera que hoy por hoy ostenta un récord de 29 victorias y 19 derrotas. Su última pelea fue el 25 de septiembre del 2021, en UFC 266, donde enfrentó a Taila Santos, cayendo en esa oportunidad vía decisión unánime. Este sábado, Modafferi buscará darlo todo por terminar su carrera en las artes marciales mixtas con un triunfo sobre una peleadora invicta y que viene subiendo rápidamente en los rankings de UFC como lo es Casey O’Neill.
Los inicios de Roxanne Modafferi
Modafferi comienza en las artes marciales a los 13 años practicando Taekwondo, luego pasa al Karate, para después iniciar el camino del Judo, disciplina en la que ostenta el grado de cinturón marrón. Antes de ingresar a la Universidad de Massachussets, uno de sus compañeros la introduce al Brazilian Jiujitsu en la academia de uno de los grandes exponentes del arte suave, Royce Gracie, llegando a lo máximo que se puede llegar, cinturón negro.
Durante esos años era estudiante de Lengua y Literatura Japonesa con especialización en Lingüística, y es precisamente esa carrera la que la lleva a migrar a Japón, donde se queda por algún tiempo. Es en esa época que se produce su debut en las MMA, cuando las mujeres no eran parte importante del ambiente. Cuando las que podían, lo hacían porque les apasionaba el deporte más que por poder vivir de ello. Roxanne inicia su camino en las MMA en la «clandestinidad», pues según sus propias palabras, comenzó a competir mientras ocultaba lo que hacía a sus padres, debido a que a ellos no les gustaba verla recibir golpes. Modafferi transparenta la situación con sus padres y les revela que es peleadora de MMA. Al momento de la revelación, ya había ganado 3 combates profesionales.
En su cuarta pelea se enfrentó a la mejor peleadora de Estados Unidos y quizás del mundo en ese momento, Jennifer Howe. Modafferi se impuso a la luchadora vía decisión, mostrando que tenía la madera para sobresalir en este deporte. Eran tiempos donde no había muchas mujeres inmersas en las MMA, razón por la que aceptaba básicamente cualquier pelea que le ofrecieran. Modafferi quería seguir creciendo y demostrándole al mundo que todas podían ser parte. De hecho, la revancha contra Howe, logra capturar el cinturón de peso gallo de IFC via sumisión.
Dentro de sus logros se cuentan también un cinturón de FFF. Peleó en diversas categorías de peso, demostrando que no ponía obstáculos para hacer lo que le gustaba. Siempre aceptó lo que le propusieran, esa es su esencia. Al igual que los queridos personajes de la animación japonesa, estuvo dispuesta a mostrar su valor, habilidades y su espíritu inquebrantable pase lo que pase.
La llegada a UFC
A UFC entró por la puerta chica y no en su máximo nivel, debiendo «colarse» tras el rotundo éxito de Rousey, pero por su personalidad particular y carismática, quizás a Dana no le pareció que vendería. Incluso, en una entrevista que dio hace un tiempo, comenta que su sueño era ser la primera mujer en UFC. Durante 10 años esperó cumplirlo, pero Dana White llama a Ronda Rousey y Liz Carmouche para convertirse en las primeras mujeres en competir en un evento de la organización. Pese a no ser la primera, Modafferi estaba feliz, porque finalmente estaba sucediendo.
El año 2013, la oportunidad finalmente tocó la puerta. TUF18 aprovecharía el explosivo crecimiento de las MMA femeninas y decide armar la temporada alrededor de Team Rousey vs Team Tate. Esta sería la primera temporada donde participan mujeres y Modafferi ni siquiera entra directo, tiene que pelear para ganarse un puesto, algo que a ella no le influye porque con una sonrisa logró conquistar a fans y participantes por igual. También ayudaba mucho que todas las peleadoras de esa temporada la conocieran y respetaran por sus contribuciones al progreso de las mujeres en la actividad.
Se integra al equipo de Tate tras vencer por sumisión a Valérie Létourneau y teniendo de compañeras a Julianna Peña y Raquel Pennington. En la primera pelea oficial del reality perdió contra Jessica Rakoczy.
Sin embargo, logra igualmente el objetivo de competir bajo el banner de UFC, debutando oficialmente en el octágono el 30 de noviembre del 2013 contra su compañera de equipo Raquel Pennington, siendo derrotada por decisión unánime.
Retorno a las grandes ligas
Luego de esa derrota, UFC decide liberarla de su contrato. Esto abre la opción de competir en Invicta FC, donde pelea 7 veces. Entre sus victorias se cuenta Tara LaRosa, a quien ya se había enfrentado antes. Además, su paso por la compañía incluyó una pelea por el cinturón de peso mosca, donde fue superada por Jennifer Maia. La performance de ambas fue catalogada como la Pelea de la Noche. Roxanne Modafferi mostró que tenía madera para el escenario más grande del deporte, y tras una exitosa estadía en Invicta FC, los matchmakers deciden reincorporarla al roster de UFC en 2017… nuevamente para un Ultimate Fighter.
TUF 26 decidiría quién iba a ser la campeona inaugural de las 125 libras en UFC. Modafferi vuelve con todo al reality y llega hasta semi-finales, donde cae ante Sijara Eubanks. Sin embargo, un problema de salud de Eubanks le abre la puerta a Roxanne Modafferi a pelear en la final ante Nicco Montaño por el cinturón de peso mosca, donde pierde via decisión unánime. Pese a la derrota, Modafferi nunca bajó los brazos. De ahí en adelante alternó entre triunfos y derrotas, siendo uno de los más destacables su upset frente a la joven contendora Maycee Barber.
El Retiro en UFC 271
«The Happy Warrior» dice adiós en UFC 271 , tras anunciar que su pelea de este fin de semana sería el último combate de MMA de su longeva carrera. Normalmente, cuando los peleadores anuncian su retiro suelen ser pareados con nombres más accesibles, como por ejemplo lo que se viene pronto entre Cerrone y Lauzon. Con Roxanne es distinto, pues le dan un encuentro con Casey O’Neill, peleadora invicta que viene de ganar sus 3 peleas en UFC por finalización. Es una pelea difícil de ganar, pero Modafferi no se rendirá fácilmente, fiel a su estilo samurai.
Este viernes veremos su último pesaje, donde quizás podamos ser testigos de su último cosplay oficial. Este sábado, en las preliminares de UFC 271, entrará por última vez al octágono una pionera, una mujer que exuda marcialidad. Es la despedida de «The Happy Warrior».
Feliz retiro, Roxy. Gracias por todo.










